lunes, agosto 13, 2007

Encuentro 2007 Escuela Politica de Mujeres Pazificas

Nos reunimos el pasado sábado 11 de agosto
cerca de 40 mujeres que hemos pasado
por la Escuela Política de Mujeres Pazificas
para reconocernos y poner en común
la agenda de trabajo del último trimestre del 2007.

Los temas de trabajo giran en torno a tres áreas:


  • Conmemoración del 25 de noviembre: Día internacional de la noviolencia contra la mujer.

  • Promoción del voto inteligente.

  • Dimensión política de la paternidad con la experiencia del profesor Moncayo.


María Jimena.


viernes, agosto 10, 2007

SEGUIMOS EN ESCUELA PERMANENTE


Ya no somos las mismas. Sabemos que la decisión de pasar por la Escuela Política de Mujeres Pazíficas, como coordinadora, como docente o como estudiante, cambia cosas.

Quien se atreve a surcar esos caminos, se está poniendo en experimentación a sí misma, está abandonando las cómodas certezas y los lugares comunes, está poniendo a prueba las distancias entre discurso y práctica, razón y emoción y se está arriesgando a abrazar la incertidumbre, el tal vez, el todavía no, el qué tal si…

Y como si esto fuera poco, también quien ingresa a la Escuela está entrando a un mundo mágico a través del espejo, como la Alicia de Lewis Carrol, para descubrir en cada mujer un reto apasionante, un milagro de supervivencia, un compendio de sabiduría que hay que reverenciar y abrazar.

De los diplomados quedamos con amigas de por vida, con cómplices que aunque no veamos de manera cotidiana, nos acompañan siempre, iluminándonos con su ejemplo, con sus preguntas y sus retos. Por eso, hoy queremos proponer un encuentro entre las sentipensadoras todas, las de los cinco diplomados realizados.

Queremos en este re-encuentro conocernos entre las diversas promociones, saber qué ha pasado por sus vidas desde que participaron en el ritual de clausura, qué nuevos senderos han transitado… hacer nuevas conexiones y puentes entre lo que aprendimos, lo que hacemos y lo que hacen otras.

Y pensarnos de nuevo: Qué más podemos hacer para convertir tanta energía creadora en acción colectiva? Cómo unimos algunos esfuerzos para que muchas más personas puedan participar de esta travesía libertaria?


Las esperamos a todas, con la mente y el corazón muy despiertos,
11 de Agosto
Entre las 9 a.m. y las 12 m.
Fundación Mavi
Tel 5568428

Nos encantará verlas, abrazarlas, así que no falten.


Por favor confirmen su asistencia o a través del tel o con el e-mail.
Cualquier inquietud, con Julieth Tamayo:3167513986

Con afecto,
Norma, Julieth y Adalgiza

CLAVES PARA LA TRASNFORMACIÓN DE IMAGINARIOS DE VIOLENCIA

Invitación


SEMINARIO – TALLER CLAVES PARA LA TRASNFORMACIÓN DE IMAGINARIOS DE VIOLENCIA Una propuesta desde la perspectiva de la Noviolencia

Armenia - Agosto 10, 11 y 12 de 2007


La fundación Aquiestoypais de Bogotá nos extiende la invitación para participar en este seminario taller que a través de ejercicios y técnicas que recuperan la experiencia vital, busca que emerjan los diferentes imaginarios, sobre los cuales se va a reflexionar desde la perspectiva de la noviolencia.


La Escuela Política de Mujeres Pazificas estará representada por 7 personas que harán sus aportes desde las reflexiones y saberes generados en el primer semestre del 2007.


"Una de las posibilidades de acción por la Paz y la Noviolencia en Colombia es la generación de ambientes propicios para la reflexión ciudadana, individual y colectiva. Se trata de procesos de ampliación de la conciencia sobre la responsabilidad que todas y todos tenemos en la construcción de paz.


En este sentido juegan un papel muy importante los referentes que guían las prácticas sociales; en este caso llamamos a estos referentes “imaginarios” que legitiman, soportan, propician y construyen ambientes de violencia o de paz."


miércoles, julio 11, 2007

CARTA A CAROLINA CHARRY

Miércoles 11 de julio, 2007

Querida Carolina,
Sabemos que estos últimos días, desde que te enteraste de la muerte de tu padre, han estado marcados por el profundo dolor de una ausencia que no te explicas, por la rabia, la impotencia y la tristeza. Una rabia que es justa, normal, atinada. Una rabia que no le quita valor a tus palabras ni objetividad, ni razón ni fundamento político.

Imaginamos la indignación y el dolor que debiste experimentar cuando tus palabras fueron calladas por unos tantos que no entienden que la vía negociada es la única que le queda a Colombia para evitar más muertos, más padres y madres ausentes, la profundización cada vez más irracional de la guerra y de las exclusiones y desigualdades. Sabemos también de cómo debiste sentirte cuando el Ministro del Interior y Justicia, quitó de tus manos y tu boca el derecho que tiene todo ciudadano y ciudadana a la palabra, a plantear su punto de vista, a discutir con argumentos, pues esos – fuesen los que fuesen –, deben ser rebatidos con respeto.

El Ministro hizo alarde de múltiples fuerzas que le confiere la cultura y la sociedad colombiana. Además de comportarse como un patriarca, es un adulto que desconoce tus saberes porque no son iguales a los suyos y quizás porque profundamente te teme. Teme a una juventud que no le juega a la mano firme, que no se paraliza a pesar de tantos signos de represión y obstáculos puestos. Por supuesto, él también se vale del poder que le otorga su cargo, siempre a la defensa, y de un discurso de guerra que juega con la falta de claridad política y los deseos de paz de un pueblo que vive embaucado por los medios de comunicación.

Nos unimos a tu lucha, que es nuestra lucha. Nos unimos a todos aquellos que se sienten estafados, burlados, utilizados por las marchas del pasado 5 de julio. Al clamor de los familiares de las y los secuestrados, y el de todos los que consideramos necesaria la concreción de los Acuerdos Humanitarios y procesos de acercamiento para el diálogo y la negociación del conflicto armado. El gobierno nacional utilizó una iniciativa que posicionaba los Acuerdos Humanitarios, para concitar el repudio natural de cualquier ciudadano cuerdo de la violencia y la privación de la libertad como recurso político; para ratificar su posición militarista, salir triunfante, ileso, sin responsabilidades por el asesinato de los 11 diputados del Valle.

Carolina, alza tu cabeza, que veamos tu rostro, mantente erguida. Llora cuando quieras, grita, desespera, permítete quebrar cuando sea necesario. Toma aliento, porque esta lucha es larga. Entendemos tu dolor porque lo hemos vivido, lo hemos sentido en carne propia. Muchos de nuestros padres y madres han sido desaparecidos, asesinados, torturados. Lo entendemos porque desde ese dolor también hemos hecho valer nuestra voz y porque igualmente hemos sido señalados y callados. Algunos y algunas nos dicen radicales, descalifican nuestras palabras y reivindicaciones porque dicen que están pasadas por el dolor o porque son dichas con voces jóvenes, nos niegan nuestro carácter de interlocutores validos.

Así hizo el Presidente Uribe al referirse a la hija de Ingrid Betancur hace algunos días; así lo harán algunos de quienes te rodean, incluso las y los más cercanos. Carolina, no te dejes desanimar, la política siempre ha estado pasada por los sentimientos, valientes nosotros y nosotras que lo reconocemos, eso no le quita validez a los argumentos, al contrario, los nutre.
Hemos vivido de múltiples formas lo que experimentaste el pasado jueves.

Lo hemos vivido cotidianamente cuando vemos que en la historia se niega la vida de nuestros padres, madres, familiares y de las colectividades a las que pertenecieron. Lo entendemos porque diariamente nos enfrentamos a un uso parcial de los medios de comunicación, los cuales son fundamentales para definir que se olvida y que se recuerda, que se dice y que se calla. En relación a las marchas del 5 de julio se calló tu voz, la nuestra y la de cientos de personas que exigimos el Acuerdo Humanitario.

Carolina, hermana, si así permites que te llamemos, somos Hijos e Hijas por la memoria y contra la impunidad, estamos andando caminos de lucha, queremos un país en cuya historia estemos incluidos, que allí nuestras voces y versiones del devenir histórico de Colombia tengan lugar. Somos Hijos e Hijas de una generación silenciada de varias formas, por lo cual queremos justicia y condenamos la impunidad. Somos una generación de jóvenes que queremos plantear alternativas al país: a los movimientos sociales, a los partidos, a las organizaciones de paz, a las y los ciudadanos en general.

Con un fuerte abrazo de muchas hermanas y hermanos, con la energía que nos da nuestra apuesta, te rodeamos en este duro momento por el cual estas pasando.

Hijos e Hijas por la memoria y contra la impunidad.

lunes, julio 09, 2007

LAS MUJERES ESTAMOS HARTAS DE LAS MANOS DURAS
JUNIO 28 DE 2007

No hay derecho. En este Valle del Cauca y en este país, siguen decidiendo sobre la vida y sobre la muerte los menos indicados, los más incapaces. Nos tienen mamadas, extenuadas, avergonzadas!

Esta nueva tragedia, la muerte de 11 exdiputados, secuestrados hace más de cinco años por las FARC, sólo nos confirma que no podemos seguir dejando en manos de las manos duras el destino de este país. Los discursos y las acciones cargados de testosterona, odio y mentiras sólo han llenado de muerte, dolor y desesperanza nuestras vidas. Nos han dejado sin poder ejercer el mínimo derecho: vivir, ver un atardecer, disfrutar de la compañía de las familias.

Los poderes armados no ven a la gente maravillosa de este país. Sólo ven bandos, cada uno atrincherado en su terca demostración de virilidad, mientras destrozan las vidas y el futuro de todos y todas.

Otra Colombia es posible, sólo si dejamos de hacerle el juego al discurso guerrero que nubla la razón, oscurece el corazón y distorsiona la inteligencia.

Los Acuerdos Humanitarios, posibles, necesarios y urgentes, tenemos que realizarlos entre la sociedad civil y desde allí, forzar a los armados a ceder.

Merecemos destinos dignos y posibles, merecemos decidir sobre nuestras vidas. Casi todas las muertes en Colombia, por pobreza y por violencias, son evitables y la clase dirigente no se hace responsable.

Las mujeres necesitamos distanciarnos de las posiciones que legitiman la guerra, manifestarnos, oponernos, tomarnos las calles, los micrófonos, los escenarios donde se toman las decisiones.

NI UN PESO MÁS, NI UN HOMBRE MÁS, NI UNA MUJER MÁS PARA LA GUERRA.

NO MÁS MANOS DURAS EN LAS CASAS NI EN EL PAÍS.


Norma Lucia Bermúdez
Escuela Politica de Mujeres Pazificas
Cali, Colombia