A las mujeres nos reclama nada mas ni nada menos que crear otro orden simbólico en donde puedan conectarse lo racional con lo intuitivo, lo lógico con lo lírico, lo subjetivo con lo objetivo, lo personal con lo impersonal, el caos con el orden.
Se trata de construir un modo propio de estar en el mundo que pasa por el modo de vivir, hablar, amar, relacionarse, ejercer el poder. Un orden que descentre, cuestione los hegemonismos, sospeche de los absolutos, ironice las jerarquías, flexibilice las rigideces, desconfié de las valoraciones, roles y funciones que se dan por naturales.
Hacer visibilice lo invisible es un reto que también nos reclama.
Por eso nos negamos al olvido y al mismo tiempo nos resistimos al rencor, esa especie de memoria inconada, esa sombra con saña del recuerdo que impide el flujo creativo de la vida. Nos negamos a repetir el lenguaje de los iracundos, los rictus de los fanáticos, los simulacros de los autoritarios. Para eso esta nuestra indignación simple y llana, que late en la piel y en las entrañas y que como un arco tensa sus notas y su vendaval.
Queremos darle un lenguaje al sufrimiento de las mujeres, ese brutalmente silenciado y sofocado por el parloteo de los poderosos, manoseado por los académicos, adjetivado por las presentadoras, menospreciado por los guerreros. Debemos escarbar en el lenguaje y reconocer sus tonos porque lo que no nos podemos permitir es caer en esos lugares comunes con frases prestadas que no han desentrañado la hondura de nuestro dolor.
Sabemos que el camino es la meta y que no podemos desligar medios y fines. El proceso nos coloca en un puerto de mil búsquedas y requerimos de alianzas intensas y honestas que nos permitan demostrarnos a nosotras mismas que es posible pensarnos los problemas y las soluciones desde lógicas no guerreras, bipolares y simplistas. Tenemos que sacudirnos la creencia de que lo que sucede ahora va a continuar indefinidamente y despojarnos de la trivialidad aparente de los determinismos. A eso es a lo que nos invita un pensamiento complejo a “saber que todo lo importante que sucede en la historia mundial o en nuestra vida es totalmente inesperado”.
Tenemos que ser concientes de que esta acción que estamos emprendiendo supone elementos aleatorios, azares, transformaciones. Que nos van a obligar a innovar permanentemente porque hay riesgos e incertidumbres, y justamente eso es lo emocionante y vital de este asunto. Pero tenemos que tener clara nuestra decisión inicial para poder imaginar los escenarios que podrán ser modificados según el proceso y los elementos aleatorios que sobrevendrán. Necesitamos una estrategia que busque minimizar el azar pero que también pueda utilizarlo.
El Tribunal nos puede permitir experimentar otras formas de justicia que no pasan por los formalismos, las pruebas, los términos, ni las venganzas. Tenemos la oportunidad de sembrar a nuestros muertos y comprender el lenguaje cifrado de este caos que secretamente nos propone un futuro que no esta contenido en este presente.
Podemos encontrarnos desde los desafíos, desde esos imperativos éticos que nos ponemos a nosotras mismas y desde allí encontrar las alianzas para emprender esta gran expedición por la memoria que es a lo que nos reta el tribunal.
Las invito a que cada una exprese los suyos.
Un abrazo.
Adalgiza Charria
Abril 2006
viernes, abril 14, 2006
jueves, abril 13, 2006
MUJERES Y MEDIOS DE COMUNICACION
No han sido fáciles las relaciones entre el movimiento de mujeres y los medios de comunicación.
Estos le reclaman a los mass media su particular forma de reseñar y codificar la realidad desde una visión jerárquica y masculina del mundo en donde lo cotidiano desaparece y los roles tradicionales copan casi la totalidad de la oferta informativa. Los media son sealados por repetir el imaginario patriarcal, por utilizar un lenguaje excluyente, por invisivilizar las conquistas femeninas, por instalarse en un anlisis sexista.
Los medios a su vez ven en el movimiento de mujeres el peligro de los ismos que vuelven tan autoritario su discurso como aquel que pretendían cambiar, y se niegan sistemáticamente a oír sus planteamientos.
La salida ha sido caricaturizarlo y falsificarlo totalmente, esquematizarlo y simplificarlo. Del feminismo queda la idea de que se logró la libertad de disponer del propio cuerpo, y también la idea de que las mujeres quieren en lo sucesivo dominar a los hombres o ser semejantes a ellos. En suma, ha quedado la idea de la igualdad pero no la lucha contra el poder, la búsqueda de valores que subviertan el mundo existente, la preocupación de las mujeres por hacer sostenible el planeta. Y ahora los medios de comunicación consideran que el feminismo está enterrado, y que las feministas son brujas, feas o mal tiradas. Las relaciones sin duda han sido difíciles.
Lo que queremos
Lo que hoy muchas mujeres demandan es realizar una comunicacin no slo para las mujeres, sino comunicarse tambin con los hombres, transformar actitudes en ellos, y que las dejen ser protagonistas de sus propias vidas, recuperar sus voces, descubrir sus propios procesos por fuera de prejuicios y, por supuesto, que las dejen intentar humanizar la sociedad, feminizar lo cotidiano, rescatar sus miradas de lo poltico, lo social, lo cultural y lo econmico.
Tal vez lo que se ha llamado esencia de la feminidad sea una construccin social ms que una esencialidad, pero por la cultura que ha desarrollado, por su educacin, por su tradicin, la mujer ha cultivado unos valores de menor agresividad, de menor competitividad, de ms comprensin. Mujeres que ven al vencido, al observado, al indgena, a las minoras privados de derechos.
Si bien es conocido que los medios ayudan a moldear las sensibilidades urbanas y rurales, no es menos cierto que las mujeres no han dispuesto de todo el aparataje para plasmar su impronta es estas nuevas sensibilidades.
Tal ves desde sus ojos de mujer el mundo y la noticia adquieran otras jerarquas, quiz otros tonos acudan ante los fresneles, tal vez distintas msicas saltaran en las primeras pginas.
Porque se requiere cambiar los viejos paradigmas, esos que dividen mente-cuerpo, pblico-privado, razn emocin. Porque es necesario construir entre todos visiones ms holisticas, menos institucionales y menos rgidas.
Las mujeres colocamos nuestras historias, esas que nos han hecho mgicas y brujas, las que nos han colocado en el vrtice de lo clandestino, lo sutil y lo alqumico. Nuestras historias que se juntan con las historias de nuestros hermanos, hijos, amantes y padres. La voz trmula de la cimarrona, la conquistadora de ejidos o la que teje en croch los boleros de las tardes polvorientas.
Y que los medios respeten las dudas y los silencios, que sensibilicen sus bsquedas respetando los procesos y los sin sentidos.
Los medios, las mujeres lo sabemos, estn sobrecargados de verdades absolutas, de personajes autorizados, de esquemas preconcebidos. Queremos tener acceso a ellos para intentar subvertir el sinsentido que se ha convertido el progreso, para que la emocin haga parte de lo noticioso, para que lo privado tambin sea poltico y dejar que la indignacin se filtre, el horror por la extincin de las especies, las fiestas de la guerra, el trfico de armas o la banalizacin de la sexualidad.
Medios menos soberbios, menos verticales, menos excluyentes. Medios ms erotizados, ms tiernos, ms dubitativos. Esto es lo que intentamos. No sera más rico?
Adalgiza Charria Q
Abril, 2006
Estos le reclaman a los mass media su particular forma de reseñar y codificar la realidad desde una visión jerárquica y masculina del mundo en donde lo cotidiano desaparece y los roles tradicionales copan casi la totalidad de la oferta informativa. Los media son sealados por repetir el imaginario patriarcal, por utilizar un lenguaje excluyente, por invisivilizar las conquistas femeninas, por instalarse en un anlisis sexista.
Los medios a su vez ven en el movimiento de mujeres el peligro de los ismos que vuelven tan autoritario su discurso como aquel que pretendían cambiar, y se niegan sistemáticamente a oír sus planteamientos.
La salida ha sido caricaturizarlo y falsificarlo totalmente, esquematizarlo y simplificarlo. Del feminismo queda la idea de que se logró la libertad de disponer del propio cuerpo, y también la idea de que las mujeres quieren en lo sucesivo dominar a los hombres o ser semejantes a ellos. En suma, ha quedado la idea de la igualdad pero no la lucha contra el poder, la búsqueda de valores que subviertan el mundo existente, la preocupación de las mujeres por hacer sostenible el planeta. Y ahora los medios de comunicación consideran que el feminismo está enterrado, y que las feministas son brujas, feas o mal tiradas. Las relaciones sin duda han sido difíciles.
Lo que queremos
Lo que hoy muchas mujeres demandan es realizar una comunicacin no slo para las mujeres, sino comunicarse tambin con los hombres, transformar actitudes en ellos, y que las dejen ser protagonistas de sus propias vidas, recuperar sus voces, descubrir sus propios procesos por fuera de prejuicios y, por supuesto, que las dejen intentar humanizar la sociedad, feminizar lo cotidiano, rescatar sus miradas de lo poltico, lo social, lo cultural y lo econmico.
Tal vez lo que se ha llamado esencia de la feminidad sea una construccin social ms que una esencialidad, pero por la cultura que ha desarrollado, por su educacin, por su tradicin, la mujer ha cultivado unos valores de menor agresividad, de menor competitividad, de ms comprensin. Mujeres que ven al vencido, al observado, al indgena, a las minoras privados de derechos.
Si bien es conocido que los medios ayudan a moldear las sensibilidades urbanas y rurales, no es menos cierto que las mujeres no han dispuesto de todo el aparataje para plasmar su impronta es estas nuevas sensibilidades.
Tal ves desde sus ojos de mujer el mundo y la noticia adquieran otras jerarquas, quiz otros tonos acudan ante los fresneles, tal vez distintas msicas saltaran en las primeras pginas.
Porque se requiere cambiar los viejos paradigmas, esos que dividen mente-cuerpo, pblico-privado, razn emocin. Porque es necesario construir entre todos visiones ms holisticas, menos institucionales y menos rgidas.
Las mujeres colocamos nuestras historias, esas que nos han hecho mgicas y brujas, las que nos han colocado en el vrtice de lo clandestino, lo sutil y lo alqumico. Nuestras historias que se juntan con las historias de nuestros hermanos, hijos, amantes y padres. La voz trmula de la cimarrona, la conquistadora de ejidos o la que teje en croch los boleros de las tardes polvorientas.
Y que los medios respeten las dudas y los silencios, que sensibilicen sus bsquedas respetando los procesos y los sin sentidos.
Los medios, las mujeres lo sabemos, estn sobrecargados de verdades absolutas, de personajes autorizados, de esquemas preconcebidos. Queremos tener acceso a ellos para intentar subvertir el sinsentido que se ha convertido el progreso, para que la emocin haga parte de lo noticioso, para que lo privado tambin sea poltico y dejar que la indignacin se filtre, el horror por la extincin de las especies, las fiestas de la guerra, el trfico de armas o la banalizacin de la sexualidad.
Medios menos soberbios, menos verticales, menos excluyentes. Medios ms erotizados, ms tiernos, ms dubitativos. Esto es lo que intentamos. No sera más rico?
Adalgiza Charria Q
Abril, 2006
viernes, abril 07, 2006
La Conversación en Marcha O la democratización de las comunicaciones
Es imperativo que el país dialogue entre sí. No es posible pensar en la profundización de la democracia si no construimos escenarios, procesos y capacidades de comunicación en la población, que pase por el acceso, uso, producción y socialización de la información, y sobre todo, por la capacidad colectiva de elaborar puntos de vista sólidos y dispuestos a la deliberación argumentativa. El derecho a la información como un derecho humano y como una garantía para que las comunidades sean escuchadas.
En este momento en que se han ensayado en el país diferentes formas de encarar nuestra compleja realidad -que van desde las “negociaciones” hasta la eliminación del adversario, que pasan por el ocultamiento o el escarnio publico, que van del rencor al olvido- se vuelve urgente aprender a conversar.
No hemos ensayado la conversación. Encontrarse con el propósito común de una búsqueda, que permita encontrarnos desde la diversidad, desde las historias y los procesos desde los cuales todos procedemos, desde los limites que tenemos cada uno.
Saber que las formas de la conversación son múltiples, con locuacidades y silencios, con centralidades y descentralidades, sabiendo que una buena brújula es siempre volverse a preguntar los propios argumentos.
Entender que como dice Borges las polémicas son inútiles, estar de antemano de un lado o del otro en un juego en el cual alguien gana o alguien pierde, y que lo importante es llegar a una conclusión no importando que la verdad salga de una boca o de otra. Y claro teniendo presente que las verdades necesitan siempre que les volvamos a preguntar.
Para conversar es necesario también ponernos en conversación con nosotras/os mism@s, sabiendo que en un momento la conversación se vuelve negociación, aclaración, concertación, implica pactar y saber colocar limites pues muchas veces implica expresión de grupos, intereses y comunidad.
Tenemos que aprender a oír con serenidad, evitando prejuicios, desactivando practicas repetidas de poderes, entendiendo que todos poseemos saberes que pueden ser compartidos, sabiendo que al país hay que pensarlo de nuevo a revés y para atrás, sumando y no excluyendo, proponiendo diálogos entre pares, entre contradictores y entre diversos. Pero tampoco idealizando la conversación pues allí se juegan todos los intereses del ser humano.
La globalización y las nuevas tecnologías de las comunicaciones no pueden ser motivos de mayor exclusión social. Es preciso garantizar el acceso de las y los ciudadanos a la informacin veraz y a la comunicacin en sus varias expresiones. Es necesario desarrollar una agenda integral de acceso a redes
Adalgiza Charria Q
En este momento en que se han ensayado en el país diferentes formas de encarar nuestra compleja realidad -que van desde las “negociaciones” hasta la eliminación del adversario, que pasan por el ocultamiento o el escarnio publico, que van del rencor al olvido- se vuelve urgente aprender a conversar.
No hemos ensayado la conversación. Encontrarse con el propósito común de una búsqueda, que permita encontrarnos desde la diversidad, desde las historias y los procesos desde los cuales todos procedemos, desde los limites que tenemos cada uno.
Saber que las formas de la conversación son múltiples, con locuacidades y silencios, con centralidades y descentralidades, sabiendo que una buena brújula es siempre volverse a preguntar los propios argumentos.
Entender que como dice Borges las polémicas son inútiles, estar de antemano de un lado o del otro en un juego en el cual alguien gana o alguien pierde, y que lo importante es llegar a una conclusión no importando que la verdad salga de una boca o de otra. Y claro teniendo presente que las verdades necesitan siempre que les volvamos a preguntar.
Para conversar es necesario también ponernos en conversación con nosotras/os mism@s, sabiendo que en un momento la conversación se vuelve negociación, aclaración, concertación, implica pactar y saber colocar limites pues muchas veces implica expresión de grupos, intereses y comunidad.
Tenemos que aprender a oír con serenidad, evitando prejuicios, desactivando practicas repetidas de poderes, entendiendo que todos poseemos saberes que pueden ser compartidos, sabiendo que al país hay que pensarlo de nuevo a revés y para atrás, sumando y no excluyendo, proponiendo diálogos entre pares, entre contradictores y entre diversos. Pero tampoco idealizando la conversación pues allí se juegan todos los intereses del ser humano.
La globalización y las nuevas tecnologías de las comunicaciones no pueden ser motivos de mayor exclusión social. Es preciso garantizar el acceso de las y los ciudadanos a la informacin veraz y a la comunicacin en sus varias expresiones. Es necesario desarrollar una agenda integral de acceso a redes
Adalgiza Charria Q
miércoles, marzo 01, 2006
8 de marzo 2006
Año tras año, los 8 de marzo también nos han servido para ir dimensionando la hondura de nuestros pasos. Muchas veces hemos llegado exhaustas: la euforia guerrerita que gana terreno en el lenguaje, que instaura su horror en nuestras palabras, en las lógicas de pensar los problemas y sus soluciones, en esa racionalidad bipolar “del que no esta conmigo esta contra mi”, nos ha llenado de zozobra.
Hemos llegado durante estos años negándonos a repetir el lenguaje de los iracundos, los rictus de los fanáticos, los simulacros de los autoritarios. Hemos insistido en que no nos interesan, los fines separados de los medios y hemos invocado a los guerreros, de derechas y de izquierdas, a suscribir un acuerdo humanitario inmediato, que calme el dolor de este presente. Nos hemos propuesto como garantes de esos pactos y transacciones y hemos rechazado los secuestros, las desapariciones, los procesos judiciales amañados, los encarcelamientos injustos, la violación de mujeres como arma de guerra, los chivos expiatorios, el saqueo de nuestros recursos naturales y presupuestos públicos. Nos hemos decretado es estado de conversación permanente y concientes de que en una guerra todos y todas perdemos hemos propuesto un acuerdo humanitario entre civiles en que nos pongamos los limites de hasta donde estamos dispuestos en perder humanidad.
De múltiples maneras hemos ido haciendo entender que el sistema patriarcal que en primera instancia se instauro como una estructura de dominio sobre las mujeres se ha transformado en un virus inoculado en toda la sociedad, en una lógica con la que el mundo piensa y se piensa y que desde siempre ha pretendido transformar lo diferente en desigual y que el sexo diferente, el pueblo extranjero, las otras razas, los otros dioses, lo otro, debe ser aniquilado y sometido. Hoy sus tentáculos atraviesan los cerebros, los imaginarios, los átomos del planeta y desde este patriarcado, desde esta lógica macho, se piensa la cultura, la economía, el estado, la justicia, el amor.
Las mujeres que hemos conmovido nuestras subjetividades, que hemos inscrito en nuestra piel otros ordenes simbólicos, que hemos revolucionado nuestras camas y nuestros comedores estamos siempre el devenir, en permanente flujo, caminantes, nómadas, paradojales,,, y en este movernos y con-movernos encontramos nuestro sentido.
Hoy estamos en aprendizaje, en estado de experimentación, en el ejercicio profundo de re-evolucion . Las transformaciones políticas en América latina, en Chile, en Bolivia, en Venezuela, en Argentina, en Brasil, en Uruguay, nos llenan de ese optimismo radical que nos han hecho pensar otros mundos posibles. Los foros sociales, la salud en manos de los pueblos, la comunidad mundial contra la guerra, la marcha de la noviolencia que emprendió ese pequeño hombrecito semidesnudo de la india y que hoy realiza acciones en territorio de nuestro Valle del Cauca, nos llenan de promesas.
Una confluencia de mujeres del departamento construyendo su vitalidad, una escuela política de mujeres pazificas impulsando un pensamiento autónomo, la confianza de una coinspiracion entre redes y movimientos, la certeza del poder de nuestro vendaval.
Este 8 de marzo estamos en experimentación. El gobernador se ha comprometido en presentar una ordenanza para la creación de la secretaria de la mujer, en hora buena. Ya empezamos a trabajar en ello, incluso algunas pensamos que la secretaria debe ser una secretaria del devenir de lo femenino desde donde se impulse la hondura de nuestra propuesta que busca, nada mas ni nada menos, cambiar la estructura misma del sistema dominante, que ha construido una cultura atrofiada y machista ,y que ha inhibido en hombres y en mujeres esa fuerza vital de lo sutil que ningún ser humano merece perderse.
Una secretaria del devenir de lo femenino que nos ayude a hombres y a mujeres a recuperar nuestro femenino herido y que nos devuelva el sueño de construir otras relaciones y otras realidades y que además despeje la tentación de seguir atribuyendo a las mujeres el papel de víctimas, de marginadas, de explotadas. Un horror, que hace pensar que hay que tener en cuenta su situación “especial” en el mercado de trabajo, pero sin cambiar la política económica neoliberal; aliviar su “doble jornada” en la estructura familiar, pero sin cuestionar la familha patriarcal en sí; atender su dolor como “maltratadas o sometidas”, pero sin denunciar todo el mundo simbólico que sustenta su inferioridad; considerar los problemas de salud de ellas, pero sin poner al descubierto un sistema de salud que fracciona al ser humano, que lo esclaviza a la industria farmacéutica, que medicaliza, e inhibe las potencialidades vitales . Es decir, ese acomodo de la situación de las mujeres al mundo creado por los hombres.
Pero ya que las desventajas y barreras socioculturales sólo se pueden ir superando con acciones concretas, le estamos pidiendo hoy a la alcaldía y a la gobernación del Valle una acción muy sencilla :
Teniendo en cuenta que tradicionalmente el idioma español ha utilizado el masculino como genérico, invisibilizando las mujeres y lo femenino, les estamos pidiendo adoptar el LENGUAJE INCLUSIVO en todas las comunicaciones oficiales en substitución del lenguaje discriminatorio.
Sabemos que el uso del lenguaje refleja y a su vez condiciona las percepciones y la realidad, y eliminar el sexismo en el lenguaje es un paso esencial en el proceso para combatir las desigualdades.
Se requerirán lineamientos claros y concretos que informen sobre el uso del
LENGUAJE INCLUSIVO en todas las dependencias departamentales y municipales y la supervisión de su cumplimiento. Nos proponemos ayudar con sensibilización y veeduría.
Estamos en experimentación. Porque ya lo sabemos. Las revoluciones no nos bastan, no es suficiente entrar en el estado si no podemos cambiar su propia lógica, no abarcan nuestros deseos las plataformas políticas, no logran los centros descifrar nuestras quimeras.
La ética del goce nos impulsa, hoy no encontramos otra manera de vivir entre la indignación y la gratitud. Por eso también nos unimos en esa gran marcha que este 8 de marzo las mujeres del mundo se han planteado contra la guerra y contra los estados machos. Las redes centroamaricanas han mandado su mensaje “Un funcionario macho justifica la violencia social contra las mujeres”, No elijamos hombres agresores a cargos públicos. Pensemos nuestro voto.
Sabemos que este movimiento de mujeres solo tiene sentido si nos mueve en todo, si nos afecta en nuestras simientes, si nos retorna la alegría, la hermandad, el sentido del vivir que nos hace falta, si tiene la capacidad de volvernos diferentes.
Adalgiza Charria
Marzo 2006
Hemos llegado durante estos años negándonos a repetir el lenguaje de los iracundos, los rictus de los fanáticos, los simulacros de los autoritarios. Hemos insistido en que no nos interesan, los fines separados de los medios y hemos invocado a los guerreros, de derechas y de izquierdas, a suscribir un acuerdo humanitario inmediato, que calme el dolor de este presente. Nos hemos propuesto como garantes de esos pactos y transacciones y hemos rechazado los secuestros, las desapariciones, los procesos judiciales amañados, los encarcelamientos injustos, la violación de mujeres como arma de guerra, los chivos expiatorios, el saqueo de nuestros recursos naturales y presupuestos públicos. Nos hemos decretado es estado de conversación permanente y concientes de que en una guerra todos y todas perdemos hemos propuesto un acuerdo humanitario entre civiles en que nos pongamos los limites de hasta donde estamos dispuestos en perder humanidad.
De múltiples maneras hemos ido haciendo entender que el sistema patriarcal que en primera instancia se instauro como una estructura de dominio sobre las mujeres se ha transformado en un virus inoculado en toda la sociedad, en una lógica con la que el mundo piensa y se piensa y que desde siempre ha pretendido transformar lo diferente en desigual y que el sexo diferente, el pueblo extranjero, las otras razas, los otros dioses, lo otro, debe ser aniquilado y sometido. Hoy sus tentáculos atraviesan los cerebros, los imaginarios, los átomos del planeta y desde este patriarcado, desde esta lógica macho, se piensa la cultura, la economía, el estado, la justicia, el amor.
Las mujeres que hemos conmovido nuestras subjetividades, que hemos inscrito en nuestra piel otros ordenes simbólicos, que hemos revolucionado nuestras camas y nuestros comedores estamos siempre el devenir, en permanente flujo, caminantes, nómadas, paradojales,,, y en este movernos y con-movernos encontramos nuestro sentido.
Hoy estamos en aprendizaje, en estado de experimentación, en el ejercicio profundo de re-evolucion . Las transformaciones políticas en América latina, en Chile, en Bolivia, en Venezuela, en Argentina, en Brasil, en Uruguay, nos llenan de ese optimismo radical que nos han hecho pensar otros mundos posibles. Los foros sociales, la salud en manos de los pueblos, la comunidad mundial contra la guerra, la marcha de la noviolencia que emprendió ese pequeño hombrecito semidesnudo de la india y que hoy realiza acciones en territorio de nuestro Valle del Cauca, nos llenan de promesas.
Una confluencia de mujeres del departamento construyendo su vitalidad, una escuela política de mujeres pazificas impulsando un pensamiento autónomo, la confianza de una coinspiracion entre redes y movimientos, la certeza del poder de nuestro vendaval.
Este 8 de marzo estamos en experimentación. El gobernador se ha comprometido en presentar una ordenanza para la creación de la secretaria de la mujer, en hora buena. Ya empezamos a trabajar en ello, incluso algunas pensamos que la secretaria debe ser una secretaria del devenir de lo femenino desde donde se impulse la hondura de nuestra propuesta que busca, nada mas ni nada menos, cambiar la estructura misma del sistema dominante, que ha construido una cultura atrofiada y machista ,y que ha inhibido en hombres y en mujeres esa fuerza vital de lo sutil que ningún ser humano merece perderse.
Una secretaria del devenir de lo femenino que nos ayude a hombres y a mujeres a recuperar nuestro femenino herido y que nos devuelva el sueño de construir otras relaciones y otras realidades y que además despeje la tentación de seguir atribuyendo a las mujeres el papel de víctimas, de marginadas, de explotadas. Un horror, que hace pensar que hay que tener en cuenta su situación “especial” en el mercado de trabajo, pero sin cambiar la política económica neoliberal; aliviar su “doble jornada” en la estructura familiar, pero sin cuestionar la familha patriarcal en sí; atender su dolor como “maltratadas o sometidas”, pero sin denunciar todo el mundo simbólico que sustenta su inferioridad; considerar los problemas de salud de ellas, pero sin poner al descubierto un sistema de salud que fracciona al ser humano, que lo esclaviza a la industria farmacéutica, que medicaliza, e inhibe las potencialidades vitales . Es decir, ese acomodo de la situación de las mujeres al mundo creado por los hombres.
Pero ya que las desventajas y barreras socioculturales sólo se pueden ir superando con acciones concretas, le estamos pidiendo hoy a la alcaldía y a la gobernación del Valle una acción muy sencilla :
Teniendo en cuenta que tradicionalmente el idioma español ha utilizado el masculino como genérico, invisibilizando las mujeres y lo femenino, les estamos pidiendo adoptar el LENGUAJE INCLUSIVO en todas las comunicaciones oficiales en substitución del lenguaje discriminatorio.
Sabemos que el uso del lenguaje refleja y a su vez condiciona las percepciones y la realidad, y eliminar el sexismo en el lenguaje es un paso esencial en el proceso para combatir las desigualdades.
Se requerirán lineamientos claros y concretos que informen sobre el uso del
LENGUAJE INCLUSIVO en todas las dependencias departamentales y municipales y la supervisión de su cumplimiento. Nos proponemos ayudar con sensibilización y veeduría.
Estamos en experimentación. Porque ya lo sabemos. Las revoluciones no nos bastan, no es suficiente entrar en el estado si no podemos cambiar su propia lógica, no abarcan nuestros deseos las plataformas políticas, no logran los centros descifrar nuestras quimeras.
La ética del goce nos impulsa, hoy no encontramos otra manera de vivir entre la indignación y la gratitud. Por eso también nos unimos en esa gran marcha que este 8 de marzo las mujeres del mundo se han planteado contra la guerra y contra los estados machos. Las redes centroamaricanas han mandado su mensaje “Un funcionario macho justifica la violencia social contra las mujeres”, No elijamos hombres agresores a cargos públicos. Pensemos nuestro voto.
Sabemos que este movimiento de mujeres solo tiene sentido si nos mueve en todo, si nos afecta en nuestras simientes, si nos retorna la alegría, la hermandad, el sentido del vivir que nos hace falta, si tiene la capacidad de volvernos diferentes.
Adalgiza Charria
Marzo 2006
jueves, febrero 23, 2006
Día Internacional por los Derechos de las Mujeres
QUE ES LA MESA MUJER SALUD Y DESARROLLO?
La Mesa es un espacio virtual y abierto creado para la concertación y el dialogo de la Sociedad Civil Organizada.
Esta conformada por mujeres algunas independiente, otras en representación de instituciones y organizaciones, todas sensibles a la problemática de las mujeres y todas interesadas de aportar nuestro granito de arena a la construcción de ciudadanía, al desarrollo de las mujeres, a la unidad, la fraternidad y la solidaridad.
Nos mueve además el interés de obtener y difundir información de las mujeres, sobre las mujeres y para las mujeres, facilitar la investigación, la participación, la intervención en la formulación, ejecución y evaluación de políticas publicas con enfoque de género.
Este nuevo Boletín es publicado coincidiendo con la conmemoración del 8 DE MARZO, día internacional por los derechos de las mujeres con el objeto de contribuir a difundir, “ los mas humanos de los derechos humanos” los concernientes al la salud de las mujeres.
Qué son los Derechos Humanos?
Son las facultades que tienen las personas para construir su desarrollo,, las relaciones interpersonales y potencializar actividades individuales y colectivas para vivir de manera digna y en comunidad. El Estado debe garantizar el respeto, la justicia y la dignidad ante la ley de todas las personas sin distinciones de raza, color, sexo, idioma, religión, ideario político.
Los Derechos Humanos se fundamentan en el principio de DIGNIDAD. Vivir dignamente supone que las personas pueden exigir condiciones del Estado para tener acceso a la salud, la educación, la cultura, la recreación, la alimentación, el vestido, la vivienda, etc.
Los Derechos Humanos contenidos en la constitución política de Colombia se dividen en:
Derechos Fundamentales Referidos a los atributos básicos de la persona como indiiduo /a autónomo. Son derechos de la LIBERTAD.
Derechos Económicos, sociales y culturales (de 2ª generación). Su característica es el acceso a bienes y servicios. Llamados derechos de IGUALDAD.
Derechos Colectivos y del medio ambiente (de 3ª generación). Se trata de libertades comunitarias o de solidaridad que protegen bienes comunitarios, son derechos de SOLIDARIDAD.
DERECHO A LA SALUD
La salud es un derecho de los seres humanos que va más allá de la condición de ausencia de enfermedad. Esta relacionado con la Calidad de vida, la relación con el medio ambiente, las relaciones afectivas, la espiritualidad desde concepciones de la integralidad como seres humanos. Es la atención oportuna y apropiada. Esta relacionado El derecho a otros derechos tales como el de alimentación, vivienda, trabajo, participación, disfrute de beneficios del progreso científico, la no discriminación, no ser sometido/a torturas, a la vida privada, al acceso a la información, a la libertad de asociación, reunión y circulación
DERECHOS EN SALUD DE LAS MUJERES: DERECHOS EN SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA
Fueron reconocidos en reuniones internacionales como la de Población y Desarrollo del Cairo 1994, La IV Conferencia sobre Mujer En Beijing 1995 y la Beijing+10 realizada en Nueva York 2005.
DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS
Constituyen una fuente de energía que produce un impacto en el desarrollo humano (1)
Algunos de ellos:
Derecho al ejercicio autónomo de la sexualidad
Derecho a la sexualidad placentera independientemente de la reproducción
Derecho a conocer, respetar y amar el cuerpo
Derecho a la maternidad libre, a decidirla y vivirla por propia elección
(1) Londoño, M. L. (1996). Derechos sexuales y reproductivos. Los más humanos de todos los derechos. Cali. Impresora Feriva S. A.
Sociedad Civil Organizada
mesamujer@hotmail.com
AA 43 15 Cali
Celular : 300 620 10 08
La Mesa es un espacio virtual y abierto creado para la concertación y el dialogo de la Sociedad Civil Organizada.
Esta conformada por mujeres algunas independiente, otras en representación de instituciones y organizaciones, todas sensibles a la problemática de las mujeres y todas interesadas de aportar nuestro granito de arena a la construcción de ciudadanía, al desarrollo de las mujeres, a la unidad, la fraternidad y la solidaridad.
Nos mueve además el interés de obtener y difundir información de las mujeres, sobre las mujeres y para las mujeres, facilitar la investigación, la participación, la intervención en la formulación, ejecución y evaluación de políticas publicas con enfoque de género.
Este nuevo Boletín es publicado coincidiendo con la conmemoración del 8 DE MARZO, día internacional por los derechos de las mujeres con el objeto de contribuir a difundir, “ los mas humanos de los derechos humanos” los concernientes al la salud de las mujeres.
Qué son los Derechos Humanos?
Son las facultades que tienen las personas para construir su desarrollo,, las relaciones interpersonales y potencializar actividades individuales y colectivas para vivir de manera digna y en comunidad. El Estado debe garantizar el respeto, la justicia y la dignidad ante la ley de todas las personas sin distinciones de raza, color, sexo, idioma, religión, ideario político.
Los Derechos Humanos se fundamentan en el principio de DIGNIDAD. Vivir dignamente supone que las personas pueden exigir condiciones del Estado para tener acceso a la salud, la educación, la cultura, la recreación, la alimentación, el vestido, la vivienda, etc.
Los Derechos Humanos contenidos en la constitución política de Colombia se dividen en:
Derechos Fundamentales Referidos a los atributos básicos de la persona como indiiduo /a autónomo. Son derechos de la LIBERTAD.
Derechos Económicos, sociales y culturales (de 2ª generación). Su característica es el acceso a bienes y servicios. Llamados derechos de IGUALDAD.
Derechos Colectivos y del medio ambiente (de 3ª generación). Se trata de libertades comunitarias o de solidaridad que protegen bienes comunitarios, son derechos de SOLIDARIDAD.
DERECHO A LA SALUD
La salud es un derecho de los seres humanos que va más allá de la condición de ausencia de enfermedad. Esta relacionado con la Calidad de vida, la relación con el medio ambiente, las relaciones afectivas, la espiritualidad desde concepciones de la integralidad como seres humanos. Es la atención oportuna y apropiada. Esta relacionado El derecho a otros derechos tales como el de alimentación, vivienda, trabajo, participación, disfrute de beneficios del progreso científico, la no discriminación, no ser sometido/a torturas, a la vida privada, al acceso a la información, a la libertad de asociación, reunión y circulación
DERECHOS EN SALUD DE LAS MUJERES: DERECHOS EN SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA
Fueron reconocidos en reuniones internacionales como la de Población y Desarrollo del Cairo 1994, La IV Conferencia sobre Mujer En Beijing 1995 y la Beijing+10 realizada en Nueva York 2005.
DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS
Constituyen una fuente de energía que produce un impacto en el desarrollo humano (1)
Algunos de ellos:
Derecho al ejercicio autónomo de la sexualidad
Derecho a la sexualidad placentera independientemente de la reproducción
Derecho a conocer, respetar y amar el cuerpo
Derecho a la maternidad libre, a decidirla y vivirla por propia elección
(1) Londoño, M. L. (1996). Derechos sexuales y reproductivos. Los más humanos de todos los derechos. Cali. Impresora Feriva S. A.
Sociedad Civil Organizada
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